lunes, 7 de julio de 2008

SCARLATA


Te presentaste en mi vida un domingo de resurrección por la tarde cuando las Cigarreras volvían de la Catedral después de un Jueves Santo lluvioso, allí te encontré, o me encontraste, o nos encontramos, da igual, la cuestión es que nos cruzamos y desde allí hasta el limoncello han pasado muchas cosas y ojalá pasen más , me alegro de que aquel día ese destino, que los griegos confundían con una urna, me permitieran sacar de la urna tu sonrisa, esa que sería capaz de iluminar una ciudad.

1 comentario:

Pepe Luis dijo...

Para Scarlata, se que este romance del Arenal le trae un recuerdo especial:

EN UN REGAZO DE SEDA

Callen los roncos tambores
y enmudezcan las cornetas,
que Dios-Hombre se ha dormido
sobre un regazo de seda.

Que se suspenda en el aire
el dolor de la saeta.
Que pare su andar la luna;
que quede la noche quieta,
porque Cristo no está muerto
que sólo descansa en Ella.

!Cómo se puede morir
el Rey del Cielo en la tierra!

!Ay, cómo exhalan dulzura
sus pupilas entreabiertas!

Callen los roncos tambores
y silencien las cornetas.
Que broten sólo alelíes
con sus blancuras pequeñas.
Que le rodeen blancos lirios,
azahares y azucenas.

Que pare su andar el tiempo
para ver si no despierta.
Que sólo una brisa leve
le roce su tez morena
y lo acaricien los besos
luminosos de una estrella.

Que sólo los costaleros
sobre los pies lo mantengan.
Así, despacio, despacio.....
!Qué lo mezcan, que lo mezcan,
porque se va a despertar
y va a ser mayor su pena.

!Qué no está muerto, que no!
Que sólo descansa en Ella,
de tanto dolor pasado,
de tanta injuria y blasfemia.

!Queden quietas en los aires
perfumadas Primaveras...!

Que Dios-Hombre se ha dormido
en un regazo de seda.

(Florencio Quintero)