miércoles, 23 de noviembre de 2016

NOVIEMBRE ACABA EN TUS OJOS
























Mañana cuando el frío de la mañana esté prendiéndose en cada esquina del Arenal. Y los reponedores se afanen  en hacer su trabajo cuanto antes. Y en el numero 13 aguardamos que abran. Hoy ha sido  tu besamanos y el lunes sigues abajo. Mientras Oscar enciende las luces tu rostro va iluminandose poco a poco, con esa insistencia que tienen las luces por apropiarse de tu cara. Yo este año estoy en León y faltaré a mi cita, este año no estaré allí sentado toda la mañana ante ti. Que decirte más Madre, que no te haya dicho ya. En tus ojos acaba noviembre, en tus ojos acaba la tristeza del negro de un mes negro y empieza la Esperanza del adviento. Te veré la semana que viene, ya estarás arriba, este año ha jurado mi ahijada y sobrina Lola, cuidamela, una más para pedirte dentro de los míos, que yo sin los míos, soy como sin ti, nada. Un beso Madre desde Castilla, un beso a esa devoción personal que tantas veces ha ejercido de cabo ardiendo, tu hijo el de los botones blancos.

viernes, 4 de noviembre de 2016

EL DIOS DE SEVILLA

Ahora mismo Señor, mi esposa duerme y yo debería, porque a las 5 suena el despertador para bajar con Ella al garaje. Pero no puedo dormir Padre porque hoy te he visto y tengo un pellizco en las entretelas que no se me baja. Alguien me contaba esta tarde que tu eres la última esperanza,tu eres ese clavo ardiendo al que aferrarse cuando el vacío se hace grande bajo nuestros pies y el dolor de lo cotidiano se agranda hasta que dirige nuestras vidas. Hoy te he visto Señor desde tan cerca y con tantas almas alrededor que aún no se como relajarme. Tengo el pulso acelerado y a cada momento me viene tu rostro bajo la cruz  pesada de nuestro dolor. Y aquí sigo Señor ante el silencio atronador de la madrugada pensando en como asumir que hoy he visto a Dios.

sábado, 29 de octubre de 2016

EL DIOS SIN NOMBRE

Casi nunca te llamo por tu nombre. Jesús del Gran Poder. Y casi nunca lo hago porque uso palabras que rebosan cariño en vez de advocaciones. Eres Padre, porque hasta los padres acuden a ti cuando la desesperación les aguarda en una esquina de la vida, o cuando simplemente quieren sentir que alguien cuida de ellos. Hay quien te llama el Señor, porque impones con ese caminar intenso y amplio hacía tu futuro, como si poco importaran las penurias que te aguardan, y se dirigen a ti con el respeto que merece quien tiene el cielo y la tierra entre sus manos. Hay quien te  llama Jefe, porque mandas en sus vidas aportandoles un futuro meridiano, hay quien te llama Cisquero, por la negrura que hasta la última restauración tenía tu rostro..., para mi eres el Dios sin nombre, sólo se como te llamas cuando lo leo en un libro. Mientras tanto te aguardo silente en el confesionario de la izquierda viendo tu reflejo en la pulida pared de la Basílica. Al rato me acerco para verte más cerca, para hablarte más próximo como se le habla a la familia, o al amigo que pides ayuda. Te veo en el calendario de la carniceria, en una foto sobre el tostador del bar, mientras las tostadas salen a repartir entre mesas, estas en una estampa en la nevera del taquilla con tu túnica blanca en una foto del novecento, te veo y te veo, ¿ o me ves?, o estas pendiente de nosotros, porque eres el Dios de Sevilla, el Señor de los mil nombres y de ninguno. Te llamaron Gran Poder y tu diste a este pueblo la tranquilidad de no tener que buscar a Dios, porque estas en cada rincón de esta ciudad. Ruega por nosotros, Señor. El Dios sin nombre.

miércoles, 26 de octubre de 2016

LA BUENA MUERTE ROMANA


Como buen sevillano, siempre que salgo del campo de acción del prefijo 95, todo lo que veo lo comparo con lo que tenemos. Así andaba yo buscando alguna foto que usar para un par de historias y me encontré esta foto. La muerte en mármol post renacentista. No recuerdo el nombre del escultor, aunque si recuerdo que la esculpieron tal y como la vio su autor cuando abrieron su ataúd a finales del XVI . La ciudad se iba despertando cuando entrabamos en aquel lapsus en el día a día de Roma y me recordó al convento de San Clemente sevillano, entre la Alameda y la calle Torneo donde el tiempo parecía pararse y no se oía el tráfico de lo cotidiano. La dulzura de la muerte en mármol me recordó al crucificado de Juan de Mesa que tan Buena Muerte nos demuestra a diario en la capilla de la Universidad. La patrona de los músicos, con su cuello degollado como único símbolo de violencia en todo su marmóreo cuerpo. Nos recuerdo a los dos extasiados ante el cuerpo inerte de la Santa. Salimos al verano naciente romano en nuestro barrio, nuestro Trastevere, donde dejamos un poco del alma para completarla cada vez que volvemos.

miércoles, 19 de octubre de 2016

TIEMPOS DE COFRADÍAS

Tiempos de cofradías, que no de hermandades. Pasaron esos tiempos en los que se recolectaban los pocos "pogramas" que por Sevilla circulaban, cuando un concierto era un acontecimiento memorable. Cuando te miraban con extrañeza por llevar un trípode. Tiempos de extraordinarias, verdaderamente extraordinarias. Tiempos memorables cuando Pasión pasaba por la pasarela de la Cartuja y un aspirante a hermano mayor no necesitaba hacer campaña electoral. No todo lo antiguo es bueno y lo moderno es malo, pero hemos perdido esa conciencia de grupo, de hermandad, que teníamos y que ahora se ha transformado al compás de esta sociedad desnaturalizada. Trataremos de apoyarnos en los momentos que nos queden, en el trabajo de los artesanos, de las bandas, de los floristas, de los bordadores,..., de todas esas personas que ponen el corazón en lo que hacen. Y en los momentos que nos pinchen en el corazón detrás de un palio. Voy a hibernar que llega el frio al alma.

viernes, 14 de octubre de 2016

ROBERT ALLEN ZIMMERMAN

Probablemente si hubieses nacido Roberto Abarzua Zumalacarregui, por aquello de que Minnesota está al norte. Y en el 41 en plena posguerra y en plena dictadura. Todo habría sido distinto. En esa época para tocar la guitarra y leer poesia, lo primero hubiera sido en Triana, lo segundo a escondidas. Habrías cantado con el nombre de Berto Gongora o algo así, porque dudo que Dylan Thomas y su diablo encarnado ni de coña habría llegado a la España de post guerra. Le habrías cantado a las gitanas de la cava, a los corrales de vecinos, a la Giralda, a la feria y al Cachorro..., te habrias ahorrado el pasar por el trago de que te den un premio nobel, y que tus compatriotas no lo entiendan.  Podría hacer que te arrastraras, flotando en el viento, los tiempos están cambiando...habrían sido frenadas en la censura. Malvivirias cantando en tablaos flamencos rodeado de güiris, apurando botellines de cruzcampo y fumando ducados al alba del puente Triana, cuando la niebla del invierno tardío envuelve Sevilla y sólo la silueta de la Giralda se adivina en el skyline del centro. Vivirías de tu guitarra, cerrarías la caseta de los penúltimos en la feria; y de noctámbulo vivirías la velá de Santa Ana y la del Cerro, y las cruces de mayo...rezzaré ante ti, tu que eres madre universal,..., Arco del Postigo, frontera de mi barrio del Baratillo,..., y tus letras serían costumbristas, y a veces confundidas por populares, porque lo peor de esta tierra es que te consideren hijo de ella. Y con suerte tu foto acabaría cerca de una pizarra donde se anuncian montaitos, o en camisetas en tiendas de la Alameda. Maestro, nacer Robert y no Roberto, nos permite ahora celebrar, que nada flote en el viento y que esas letras que tanto han significado para este que escribe ahora pertenezcan a un premio Nobel. Ole tu ea.

sábado, 8 de octubre de 2016

LA PRIMERA VEZ QUE VIÓ A LA PIEDAD

Pudiera llamarse Julián. Pudiera ser hijo y nieto de Julián. Y llevar en el ADN el azul mecánico. Pudiera haber nacido en días de Pastoras, cuando septiembre pasaba su meridiano. En esos días en los que tu, Madre, estabas donde se curan las cicatrices del tiempo. Ahora que has vuelto, sus padres fueron a llevarle para que lo conocieras. Aún le cuesta abrir los ojos, aunque te intuyó para calmarse mientras su padre lo elevaba ante tus ojos. Vendrán Miércoles Santos. Vendrán levantás de ensueño, mientras los dos Julianes que te preceden lleven el timón de Madre aniñada del Arenal. Y llegará un día en el que entenderás que naciste en unos días en los que los baratilleros a pesar de confiar en el imaginero, teníamos el alma encogida porque nos faltaba una de nuestras Vírgenes. Fuera la mañana continuaba y Julián dormía en su carro, la primera vez que vio a la Piedad

jueves, 6 de octubre de 2016

ASÍ NO, CARLOS

Saturno ha vuelto a hacerlo. La Sevilla endogámica que se alimenta de sus hijos y los engulle para seguir adelante lo ha vuelto a hacer. Carlos Morán. Capataz durante 39 años de su Semana Santa, ya es ayer. Nadie discute que un capataz es algo secundario, pero eso no quita para que merezcan reconocimiento y respeto, después de una vida dedicada a su hermandad. Carlos se habia ganado  la oportunidad de retirarse y no de que lo cesaran, de hecho si el Martes Santo de 2016 no hubiera sido tan malo..., para que decir más. Un hombre al que no voy a venir a descubrir, pero si a defender. Porque sin ambages y sin culteranismo ASI NO, de esa forma y manera. Aunque los capataces sean figuras secundarias dentro de las hermandades, como deberían de ser, los músicos, los costaleros, los hermanos mayores,...., son personas y fue Jesucristo quién nos enseñó a amar al prójimo, y me parece una falta de respeto brutal hacía una persona como Carlos. Sólo espero que soporte el golpe y que sane pronto la herida de las formas. Y que el Hijo de Dios te haga sobrellevar esta falta de humanidad de la que has sido víctima. Y ahora los Martes Santo a disfrutar con Dori, tus hijos y nietos, después de una vida dedicada a tus hermanos. Yo Carlos estoy mutando a fotógrafo gastronómico, porque el día que esta ciudad me mande al olvido al menos habré llenado la panza. Un abrazo capataz.

sábado, 24 de septiembre de 2016

EL VALOR DE UN BESO

Un beso entrañable. Un beso anual de los hijos a la Madre. Allá dónde el Hijo aunque Cautivo, nunca está solo. Allí crecen los besos en forma de bolsas, llenas de lo que cada uno puede. Porque todo el que sabe de apreturas sabe convertir besos en alimentos. Allí estará mi hermano y su tropa para clasificar y llevar esos besos que se convierten en desayunos, o en pañales, o en almuerzos,...,en esas casas donde no hay de nada. El orgullo de este que les escribe cómo el último de los Genovevos, va en esas bolsas que se ofrendan a una Madre, para esos hijos que no tienen lo básico. Hace mucho que Mercedes es la única Virgen que llora de alegría. Y lo mejor es que cuando vuelves de verla el día de su Santo, vienes con el alma renovada y su sonrisa en la memoria. Tardé en encontrarte Madre, pero al menos te encontré. Ahora mi Lola descansa un rato para mañana volver a verte. Felicidades Madre, un beso del último de tus hijos.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

EL MALESTAR DE LA CULTURA


Debía de ser muy de mañana, los primeros rastros de turistas se iban adentrando por las naves catedralicias mientras me fui a buscar uno de esos rincones donde los objetos de la Historia de Sevilla marcaban mi camino. El pendón de San Fernando, aquel que el Rey Santo zurció con sus propias manos cuando todos los moros se dedicaban a la guerra santa, y me encontré con la pared. En esa portada neoclásica que daba acceso donde San Antonio pudo con el prepotente Soult, se amontonaban iniciales inconexas de personas que habían pasado por allí. Muchas ideas pasaron por mi mente en aquel momento, y ninguna buena. De un lado en el muro frontal en un cuadro, la circuncisión me dio una idea a grosso modo y a lo bestia de lo que merecería alguien capaz de mancillar un muro del XVII. Pero después se me vino a la cabeza el malestar de la cultura. Aquellas pulsiones enfrentadas a la cultura, y aquel sentimiento de culpa que crece cuando crece la cultura. Abandoné la Seo por el patio de los Naranjos rodeado de japoneses que valoraban más ese entorno que muchos sevillanos, como algo que encerraba siglos de historia de los que no siempre se aprende. En la calle Alemanes los vítores, aquellas pintadas de otras épocas, me hicieron reflexionar aún más en lo que hace el paso del tiempo sobre determinadas cosas, quizás lo rayado en la pared de la Catedral ¿sería investigado en el siglo XXII como fruto de la incultura del siglo XXI?...La pulsión del desayuno me hizo adentrarme en el Arenal buscando un patrimonio Sevillano inmaterial y eterno, la entera con zurrapa de hígado del bar Taquilla. A veces reflexionar no es bueno..., y da hambre.