martes, 10 de junio de 2008

SILENCIO


Por los primitivos que leen a este canónigo
Avanzaba la madrugada dentro de los muros catedralicios, cuando se apagaron las luces, unos minutos después comenzó a oírse las saetillas por la Avenida, hasta que el frescor de la calle siguió al sonido de las puertas abriéndose. La eterna oscuridad de aquellos muros se fue tiñendo de una luz ocre que inundo los muros e iluminó las bóvedas, poco a poco fue pasando aquella serpiente de rúan negro, donde sólo se distinguían los pasos, el sonido de los martillos y las capillas musicales, cuando aquel cortejo pasó entendí muchas cosas, pero sobre todo vi como debía de ser la Semana Santa de hace 4 siglos.

6 comentarios:

fran dijo...

MUCHAS, MUCHAS Y MUCHAS GRACIAS. Eres un crack. Mejor no se puede describir el momento.

herodes de la betica dijo...

Es la madrey maestra. Creo que los comentarios sobran.
Un fuerte abrazo y genial entrada.

Lacava dijo...

La verdad es que sí. Has descrito la escena tal cual. Pocos somos los afortunados a vivir ese momento bajo la luna de nissan. Y es que desde que tus pies pisan el dintel de la Puerta de San Miguel, penetras en una especie de túnel del tiempo donde todo se transforma, envolviendo como un hechizo al cortejo que camina tras una Santa Cruz.

Moe de Triana dijo...

Ejemplo perfecto de lo que debe ser un cortejo en la calle.

rocio_siempre_rocio dijo...

nunca he tenido el privilegio d ver esa escena xo m la han contado d muy buena tinta todo el recorrido que hace esa hermandad...
el año q viene,si vivo en sevilla,seré la q mas pasos vea,solo he podido ver a mi gran soberano q qita el sentio y a la estrella...

Dama dijo...

A un buen amigo, hermano y nazareno en la Madrugá del Silencio, pero vinculado a otra cofradía, una vez le pregunté porqué salía en El Silencio siendo tan de la otra, popular donde las haya.
Su respuesta fue la tuya: "Por vivir la Semana Santa de hace cuatro siglos..."

Debe ser que os une un sentimiento en común.