viernes, 11 de enero de 2008

SEÑOR



A ANA, LA MÁS COFRADE Y LA MÁS NUEVA DE MIS AMIGAS.

Hoy te hablo sin más, no te pido nada sólo quiero contarte, con la proximidad que suelo hablarte, pronto saldrás, rodeado de negras figuras de ruán que cada uno te traerá su historia.
Hoy me acerco a ti para decirte que, ya las noches son más productivas aunque igual de cortas, que mi objetivo, ese que me prestaste para crecer como persona, está dándome muchas alegrías; que los sueños de mi razón ya sólo producen monstruos muy de tarde en tarde; que a diario renuevo ilusiones y las distancias ya no son insalvables; templando mis sueños, sigo adelante, si hay suerte este fin de semana tendré alguna conversación cofrade aunque sea en territorio hostil.

1 comentario:

cerreño de san esteban dijo...

Pues me alegro un montón por tí de verdad canónigo, que todo eso sea así, como lo dices. También como muy bien escribes nos quedará siempre "lo nuestro" (que para nada es poco).
Un abrazo