martes, 15 de enero de 2008

LUZ DE ENERO


Huele a tostadas y aguardiente, es lunes y Candelaria esta aguardando a que vengan sus hijos; ha vuelto del médico, ese que arregla las heridas físicas, y está al final de la calle San José aguardando a esa visita que siempre vuelve, ese gesto erguido de su hijo Antonio que abrumado por el mundo pasa ciertos ratos junto a Ella, a veces habla, a veces no,...., Teresa también ha venido hoy, tiene mala cara, aunque agradecida le manda un beso, el día transcurre y Candelaria sigue allí, viendo pasar tristezas, ilusiones, alegrías,...., y allí seguirá cada lunes, los lunes, el día que todo empieza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Siempre ha sido especial para mi el final de enero en esta ciudad...todos los años volvía por un solo dia a finales de enero...Salud, Luz y Soledad de finales de enero.

El día que colgué la cámara...

Coria se preparaba para los toros de San Juan. En el Convento Madre de Dios, olía a anis y a almendra en el torno del Cenobio. - Ave Mar...