martes, 5 de febrero de 2008

PENAS


Viene de camino al sepulcro, lo van llevando y Ella lo mira con el alma encogida y sus entrañas abiertas en canal, como si ya nada importara, dan igual visitas celestiales y señas divinas, su Hijo aquel que alegró sus días en Nazaret ahora yace torturado y muerto sin más miradas que la de varios amigos y un naciente sabbath, siente el dolor a flor de piel y no hay consuelo en la tierra o el cielo que amparen a una madre que acaba de perder a su hijo.

1 comentario:

cerreño de san esteban dijo...

Es muy guapa esta virgen pero me quedo mucho más con Santa Marta.

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