lunes, 31 de marzo de 2008

AGOSTO


Recuerdo sin lugar a dudas el día que hice esta foto, justamente el día después de que me di cuenta de que estaba loco por Ella, fue un día de verano en el que cruzaba desde Triana y todo se veía claro, tan claro como su sonrisa, una estela de estrellas en un horizonte oscuro, tan claro como las sombras que se me avecinaban, por querer a quien no debo; era un día luminoso, un día en el que comprendí que yo sin Ella iba a ser y hacer poco; aquel día el sol pegaba y la sombra de la baranda del puente, se reflejaba en el suelo, como la sombra de su mirada en mi memoria, curiosamente tomé una foto de Ella, que había rescatado del archivo para regalársela; un descuido por mi parte y un golpe de levante me la arrancó de la mano, su foto cayó al río, el Guadalquivir, que tantas veces me ha escuchado y el levante que tantas veces me ha soplado en mi Conil, se unieron en un instante premonitorio en el que me avisaron de quien no debía enamorarme.
Acabé de cruzar el puente y en el bar Taquilla tomé algo de la tierra hacía donde Su Foto se encaminaba, además en aquella copa había algo que me la traía a la memoria, era agosto y el levante ahuyentaba bañistas en las playas de Cádiz, y yo pensaba en Ella.

2 comentarios:

Glauca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Glauca dijo...

El comentario anterior era mio, se me fue "erwifi"... mejor así.

ACUEDUCTO

Metáfora perfecta de la vida. Luces y sombras que escapan. Luces y sombras sobre nosotros, sobre nuestra existencia. Felicidad efímera de...