jueves, 8 de mayo de 2008

TORREQUEMADA


La noche olía a campo, ese olor de domingo por la tarde volviendo del Aljarafe entre merienda y gol en las Gaunas en el transistor de mi padre; una pará según por donde empieces a verla puede parecerte un camping en Mazagón, hasta que ves esas altas carretas blancas, como casas de pueblo, conformándose en cinturón alrededor de la Carreta de plata, como custodias de la Chiquitita, a la que busqué afanosamente hasta hallarla en medio del barbecho, iluminada por bombillas, y por lo codales de la O que luchaban contra el viento.
"La primera vez que vine, me hacia tantas preguntas...", sonó en medio de la noche, lento, pausado como si quisiera cantar esa sevillana toda una eternidad, como si quisiera seguir preguntándose algo que toda una vida tardarías en entender, cuando tratas de ver los sentimientos con los ojos de la razón, se persignó, una mujer a su lado lloraba, la promesa estaba cumplida, tuviste tu sevillana, y yo tuve mi consuelo; seguí mirando las sombras que recortaban tu carreta y entre la plata me aparecieron las caras de los míos, de mi gente, de mi familia, de mi compañeros del cabildo, de la gente de arte sacro, de mi compadre José y su futuro hijo, a Lola la tenía cerca sólo tuve que mirarla, del Borrallo con el que espero cantar aunque sea una sevillana, de Javi, de mis amigas esas alegrías que tanto y tanto me soportan, eran tantos por los que pedir, que no quería dejarme ninguno, rebuscaba las caras de mis querencias, hasta de los del blog, que sólo conozco sus letras, entonces recordé la formula que me enseñó un carretero de Bollullos, cum laude en sencillez y eficacia"Virgencita mía, tu que tan bien me conoces, protege y dale felicidad ha todos los que quiero", volví a prestarte dos lágrimas y me acerqué a Lola y Jesús, Hinojosa y sus compadres nos invitaron a botellines helados y tortilla con hierbabuena, porque hasta para hacer tortilla hay que tener arte.Mientras me bebía el segundo botellín acariciaba la medalla de mi compadre Rafa.

2 comentarios:

borrasca isidoriana dijo...

cien veces que yo pudiera cien veces que yo vendria,pa ver de nuevo tu cara a las claritas del dia.ompadre doh lagrimah como cahtaña.se que mi medalla esta en buenas manos por eso te la doy a ti al que sabe cuidarla como si fuera suya.GRASIAS CABESA!!!!!!!!

del porvenir dijo...

Se me va, el alma tras las carretas, se me va, se me va, se me va,...

ACUEDUCTO

Metáfora perfecta de la vida. Luces y sombras que escapan. Luces y sombras sobre nosotros, sobre nuestra existencia. Felicidad efímera de...