viernes, 29 de agosto de 2008

ESTOY MAYÓ II



De repente vas por la calle y te encuentras esto. Y empiezas a acordarte de las castas del acróbata que hizo canasta. Sigues avanzando por la calle San José y te asaltan los recuerdos, señal de que tienes ya más años que un camión de almanaques. Son recuerdos de jueves por la mañana al Convento de Madre de Dios para ver a San Martín de Porres y de avellanas tostadas en la calle Francos. Llegó al bar de mi amigo Santi y por supuesto la tostaita con jamón del bueno, que aquello del de bodega ya quedó para las croquetas.
Vas bajando hacia la Alfalfa y vas saludando personas conocidas, de muchos ámbitos, tantos como partes ha tenido un cuarto de vida. Porque mayó, estoy mayó. Pero aspiró a vivir 120 años. Intentaré conseguirlo conservándome en alcohol y manteca. Que creo que son mejores conservantes que el E-340.

2 comentarios:

El Caliz de la Canina dijo...

Instantanea de arte .....

Sigue así.

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando ........

Lacava dijo...

Al alcohol y la manteca sería conveniente que le echaras un poquito de milogius blanquis asuquirius... usease: milojas.

El día que colgué la cámara...

Coria se preparaba para los toros de San Juan. En el Convento Madre de Dios, olía a anis y a almendra en el torno del Cenobio. - Ave Mar...