miércoles, 11 de febrero de 2009

TANTAS


Tantas veces me quedé musitando su nombre mientras pasabas.
Tantas veces sorprendí a la mañana recordando tu paso.
Tantas veces te esperé cuando los demás se iban.
Tantas veces Traspasaste mi pena con la tuya.
Tantas veces se fundieron las madrugadas para verte.
Tantas veces Madre. Tantas veces como lágrimas derramaste por tu Hijo, el que todo lo puede.
Tantas veces, tantas.....

1 comentario:

Pepe Luis dijo...

Cuantas cosas sabe Ella, nuestra Virgen Dulce y pequeña, la que nos traspasó a tantos, que buscando al Señor, se encontraron con su ternura...