jueves, 11 de diciembre de 2008

CARTA A RASCAVIEJAS


Estimado profesor. Quiero dirigirle unas letras para mostrarle mi agradecimiento. Aun no he visto su obra, pero el hecho de que usted tuviera a bien usar alguna foto de las mías ha conseguido revitalizar mi modesto trabajo. Y es que como usted bien sabe. Al final del verano sufrimos la sinrazón de la Razón y un equipo perfectamente engrasado capitaneado por nuestro nunca bien ponderado Sr. Gómez(loa al jefe y amigo). Se despedazó en lonchas que nos dividieron y nos separaron a todos. Este que le habla sufrió un bache laboral y emocional. Más que un bache era la falla de San Andrés. Y ahora de repente descubrí el amor, si Maese Rascaviejas le hablo a una muchacha. Nos fuimos a Roma cámara en ristre. Y su libro me trae la redención definitiva con ese gesto de encuadrar y enfocar. En estas edades en las que necesitamos sentirnos útiles El almanaque de Sevilla se ha convertido en la clave de un arco que no se cerraba ni a tiros. Por eso sólo me resta mandarle mi agradecimiento y como usted dice. Abrazos Rancios.

2 comentarios:

Juanma dijo...

Felicidades, querido Canónigo.

Un abrazo.

Rascaviejas dijo...

El canónigo se merece todas las felicidades por su libro, la modesta entrada que le dedico y la sonrisa que me ha dicho tener en su paseo por Sierpes al ver la obra.
Ahora que no nos oye nadie: ¿Le llegaron los ejemplares?