Esto de estar de régimen tiene una cosa mala. Que cuando te encuentras una foto como esta. Sueltas mas babas que seis bolsas de caracoles. Estos son los pestiños de mi tía Mary. Una obra de arte que ahora mismo mientras la dieta venga de mi mano los veo más lejanos que la sensatez de George W. Bush. Cuando entran en tu boca la suavidad del hojaldre te transporta a un viaje espectacular. Por cierto los hace de azúcar y de miel.
jueves, 23 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A LA SOMBRA DE ROCÍO Ya ha llegado la Virgen de nuevo a su casa. Ya hemos vuelto de verla en la calle, este año que hemos podido allí hemos ...
-
Recuerdo de pequeño usar la palabra rancio, para aquellos alimentos que se habían echado a perder o que estaban a punto de hacerlo. ...
-
A los que andarán el día 12 en la puerta de Santa Catalina. - Recuerdo cuando mi bisabuelo le contó a mi abuelo como perdimos nuestros recu...
-
A LA SOMBRA DE ROCÍO Ya ha llegado la Virgen de nuevo a su casa. Ya hemos vuelto de verla en la calle, este año que hemos podido allí hemos ...
4 comentarios:
Nada como los de nuestra querida Anacor.
Ojú Antonio, na más que a ti se te ocurre poner semejante obra de arte a estas horas ante nuestros ojos.
¡Qué mala leshe! ¡Qué hambre, coño!
¡Vaya tela marinera amigo Canónigo!, me recuerdan, más que a pestiños, empanadillas de mi bisabuela.
Un fuerte abrazo amigo.
Yo soy más de la miel, mira que me gustan los petiños, pero donde esté una torrija.
Publicar un comentario