Ya no sabía por donde andaba. Mi recuerdo de la felicidad era difuso y lejano. Hasta que volviste. Regresaste. Te cruzaste en mi camino y todo empezó a tener sentido de nuevo. Aún temblaban las hojas de mis calendarios cuando cruzaste tu sonrisa en mi camino y poco a poco te adueñaste de mi alma. Tan despacio. Con tanta suavidad que hasta el noctambulo que hay entre mis huesos te fue necesitando. Ahora no soy más que lo ves. Alguien que cuando te ve sonreír entiende lo que es la alegría.
domingo, 19 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A LA SOMBRA DE ROCÍO Ya ha llegado la Virgen de nuevo a su casa. Ya hemos vuelto de verla en la calle, este año que hemos podido allí hemos ...
-
Recuerdo de pequeño usar la palabra rancio, para aquellos alimentos que se habían echado a perder o que estaban a punto de hacerlo. ...
-
....y todo llega, otro poeta lo definió como, vivimos despidiéndonos continuamente, mientras el palio abandona el templo y sólo el preste q...
-
Foto: Fran Silva ( Mil gracias por la cesión aunque no sabía que era tuya, no sé porque se me vino a la memoria tus fotos de la Paz desde u...
1 comentario:
Que buena foto... ¿me pregunto quién sería el fotografo...?
Publicar un comentario