jueves, 16 de abril de 2009

ETERNOS MOMENTOS


A Albur de Triana
Quizás anoche fui muy pesimista. Aunque en el fondo sigo pensando que estamos perdiendo lo que nos enseñaron o están basando la tradición en ideas bastardas, la foto que un amigo me envió me da ánimos para pensar que no todo está perdido. Cuando una hija que no sube dos palmos del suelo sabe donde y como debe de llevar el capirote es que algo de lo que me transmitieron se sigue transmitiendo. La chica de ayer seguirá llamando por teléfono, y por cierto al anónimo de ayer, si alguien enferma en la fila, los diputados de tramo están para algo y un par de tramos más atrás pillé a otra.

5 comentarios:

Du Guesclin dijo...

A mi me preguntó un hermano nazareno si llevaba móvil para llamar a su novia. Y salgo en sexto tramo, es decir, que como mínimo de los 25 años el tío no bajaba...

Toda la vida se ha salido sin teléfono, sin sillita... y no ha sido necesario. Pero claro, como bien dices, los conceptos están algo atrofiados...

Saludos.

Sibelius dijo...

La foto es emocionante, magnifica, en ella se resume "el concepto".

Amargurista dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Amargurista dijo...

Pienso que los dos teneis razon, mi amigo el de la foto con su hija y tu amigo Canonigo con tus casi pesimistas reflexiones, que se da un poco de cada caso quiero decir.

Albur de triana dijo...

En lineas generales el comportamiento es muchisimo mejor que antes, el que quiera que busque foto de los 70 y ni hablar de siglos anteriores, pero si es cierto que nos queda mucho margen de mejora.
No se si os dais cuenta que en el momento que la niña me dio la mano se unieron el presente, el pasado y el futuro.
Mis tias, madre, abuela que cosian mi tunica y me vestian, mi abuelo que me llevaba a la cofradia las mañanas de viernes santo, mi padre que me daba la mano como yo la doy ahora.
En esa foto se cerro el circulo, se consumaron las enseñanzas. Me queda tanto por enseñar, que da vertigo.

PD: No siempre son las mismas hermandades.