viernes, 17 de abril de 2009

NOSTALGIA IV


Se evaporó la dicha casi sin sentirla. Cuando empezamos a darnos cuenta un silencio atronador bañaba los muros del Convento de la Paz. Cuando nuestra mente notó que los días grandes estaban aquí, el Señor en su Tercera Caída ya había cruzado el bosque de señales de tráfico que han crecido como hongos en la salida de su iglesia. Cuando empezamos a oír con el alma las marchas ya eran un eco que se perdía en la ciudad que dormitaba el Domingo de Resurrección. Poco a poco las manchas de cera van prescribiendo de los suelos, mi túnica ya descansa en el altillo. Y a pesar de la felicidad que impregna mi corazón no logro bajarme de la nostalgia.

5 comentarios:

La gata Roma dijo...

Yo no sé como nos la vamos a quitar… Mi mantilla si está en el altillo, pero la túnica aún ronda por ahí, a la espera de visitar la tintorería, y no he guardado los zapatos que me ayudaron a andar el camino a la SIC el Martes Bendito…
Kisses

P.S. Dicho Martes, mi madre, gran lectora pasiva de este sitio, te vió en el bar Centro. Quiso saludarte pero te fuiste a la cola del baño y ya no le pareció procedente..

dama dijo...

Ya somos dos las que hemos visto al ponente.
Yo tengo las túnicas lavadas, a la espera de pedirle a mi frutero el papel de estraza para quitar las dos o tres manchas de cera, y que siempre se me olvida.
¿Recuerdos? creo que es la semana santa con más recuerdos para la posteridad.

NATURAL DE SEVILLA dijo...

echamos unos escasos "ratos", no hizo falta mediar muchas palabras, cuando se siente lo mismo.

el aguaó dijo...

El contraste de un momento feliz en tu vida, se hace tremendamente acusado con el peso de la nostalgia y la melancolía. La tristeza juega un papel muy importante, pues rompe el fuera de juego y se cuela bien hasta la línea divisoria entre ambas. Tristeza y placer... a veces están tan cerca que se llora de alegría.

En estos días llegué a hacerlo. De alegría y de dolor. De emoción y de tristeza.

La vuelta a mi casa, por el camino más corto, cuando a mi túnica la baña el primer sol del Viernes Santo, la hago mientras por mis mejillas ruedan lágrimas de un final anunciado.

Ahora queda La espera...

Menos de un año amigo.

Un abrazo enorme.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Todo tiene su ventaja, conforme vayan pasando días más cerca estará tu esperado, y anunciado, día grande en San Isidoro y la consiguiente unión a tu amada.
Mira el vaso medio lleno.
Saludos