domingo, 13 de septiembre de 2015

CARTA DE UN PADRINO

Hola Lola te escribo desde la sala de espera que hay fuera de donde duermes las primeras siestas de tu vida.
Sólo te escribo para decirte que ya te quiero. Esa sensación ya la viví con Elena y con tu hermano Curro. Y sentirla otra vez es algo que se escapa de mis letras. Además me han dado la deliciosa responsabilidad de ser tu padrino, y ahi ya este calvo y gordo tio que te ha salido se queda sin argumentos. Sólo acierto a decirte la misma promesa mental que le hice a mis otros dos sobrinos. Aqui estan tus tios para tratar de capear los chaparrones que la vida nos endiñe, porque este amor que nace entre calostros, se nos enreda en la piel y ya no nos suelta. Tu tia libra mañana, así que aquí volveremos a tu segundo día en la tierra. Y si Dios quiere esta semana iré a por los papeled que teñiran tu vida de azul mecánico. El 24 te presentaremos ante mi Madre Mercedes. Porque tu tía Lola y yo pensamos transmitirte todo lo que nos llena. Ay Lolilla empieza a refrescar, el otoño va llegando a codazos, y ya te tenemos aquí, cerca de nosotros, tan cerca que ya nos sabemos los pliegues de tu aún arrugada cara. No se que más decirte, sólo darle gracias a Dios por el punto de felicidad que ha colgado de tus pequeñas manos. Tu padrino que te quiere. ANTONIO

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