jueves, 9 de febrero de 2012

LOS DÍAS MALOS

Lo mejor de un día malo, es darte cuenta de las personas tan buenas que te rodean. Esas que te miman y te dicen que un mal día pasa en 24 horas. Y siempre su sombra la del Señor de la Costanilla alta, el que me envió su sonrisa para los días en los que la vida se convierte en insoportable.

1 comentario:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

¡Venga "parriba" Antonio, que tú no te puedes permitir esos bajones!
Una propuesta: cinco minutos en ese banco de San Nicolás que tú sabes que me gusta, y un ratito de charla con Santi y Antoñito con una copita de Martes Santo de por medio.
Un abrazo