lunes, 10 de mayo de 2010

UN LUNES SIN FEDERICO


Hoy es lunes y cierra el bar Ornedo. esa tasca regentada por mi amigo Martín, un colombiano de Palmira que pone desayunos y aguardientes mañaneros como si se hubiese criado al laito de la Puerta Osario. Pues bien he me aquí que me fui a desayunar a otro lugar, donde las tostadas ya vienen enlucidas y no te prestan la tarrina para el enfosque. No tenían prensa responsable(Marca o As(gran contraportada)), sino prensa irresponsable, de esa que busca causas y culpables. En una de estas leí que los oyentes de Federico y programas similares eran un 60 % mas irascibles y proclives al estres; de esa estadística deduje que el sobrino de algún subsecretario se había quedado en paro. Me dirigí al registro de la Junta a depositar un papel y allí me topé con una rott-wailler, que me puso más pegas que San Pedro a Al Capone, y un lugar que está al servicio del ciudadano, pasó de mi como Lopera de todos nosotros. Salí de allí como un dragón de Comodo(buena mascota pa la Junta), cruzándome en el camino con innumerables trabajadoras que volvían de los 20 minutos de café, cargadas de bolsas. Nunca un tiempo se optimizó mejor que esos 20 minutos. Camino al registro al que la cabr... trabajadora del registro en cuestión me derivó y montado en mi bici, fui a cruzar un semáforo. Y un ciudadano de origen sudamericano se lo saltó con su coche, con lo que casi me lo como. Le grité "daltonico" a lo que respondió "xenofobo", he de reconocer que me cagué en sus muertos. De vuelta a casa entregué el curriculum numero 300 desde que volví al paro. Y la vuelta la hice al final a pie porque aun me dolía el hombro de una caida que sufrí el sábado. Cuando llegué a mi casa, mi padre había hecho pollo en salsa, corté pan como para una boda y me dispuse a comer pensando, menos mal que no oigo a Federico.

1 comentario:

Zapateiro dijo...

Jajajajajaja, pues sí, menos mal.