lunes, 25 de noviembre de 2013

CARIDAD

Buscaba la inspiración un lugar para posarse, un lunes que caducaba noviembre. Frío en los huesos y la memoria llena de recuerdos de tu cara; de otros noviembres en los que bajas a nuestra cercanía para llenar las almas de los que sentimos el alma azul Baratillo. Y allí estabas etérea y suave como una imagen onírica, gracil y suave a la vista de los que cerca de tí estábamos. No recuerdo el tiempo, porque el tiempo ante tu Virgen no existe. Me traje un montón de fotos y tu cara impregnada en la memoria. Fuera seguía el otoño invernal, cubriendo nuestros huesos.

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