jueves, 19 de agosto de 2010

LAS MANOS DE LA MADRE


Se esconden los días en calor y recuerdos. Surgen miradas que te ruegan y ruegos que te miran como si fueses principio y final. Se va perdiendo Agosto y el verano de su mano. Y tu sigues allí subida. En medio de la vida de un asfalto hirviente y abandonado, y cada vez que necesito esperanza acudo a verte. Aunque me casé con la última dosis que me mandaste y en sus besos veo el brillo de tus manos. De esas manos que brillan en medio de la noche, de esas manos que se usan de faro en el mar del dolor. Acuerdate de mi todos los días que yo iré a verte aunque sea de visita, ya que la Esperanza que necesitaba en mi vida la colocaste en su sonrisa.

5 comentarios:

Juanma dijo...

Maravillosas palabras...me casé con la última dosis que me mandaste.

Es la hora perfecta para enviarte un abrazo, Canónigo de mi arma. A los dos.

El Naranjito dijo...

la esperanza que necesitaba en mi vida la colocaste en su sonrisa frase para enmarcar, si me lo permites Canónigo.
Un saludo

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

¡Joé, como has venido! Traes condensado el buen gusto y la forma de hacérlonos llegar.
Un abrazo

La gata Roma dijo...

Que bien te ha sentado el verano hijo…
Y que falta hacen a veces esas visitas, aunque la Esperanza viva cerca…

Kisses

Anónimo dijo...

QUE MARAVILLOSA FOTO PARA SEGUIR PONIENDONOS EN SUS MANOS ESPERANZADORAS¡ ME ALEGRO QUE SIGAS VISITÁNDOLA. YO DESDE QUE NO VOY A VERLA, ME FALTA MUCHA DE SU ESPERANZA. ESPERO VOLVER A RETOMAR MIS VISITAS MUY PRONTO. UN BESO. ESTELARA