
La peor Semana Santa en años.La hemos perdido o ha pasado casi sin poder saborearla. Esa Semana en la que lo importante es el amor a Cristo, que se sacrificó por nosotros. Ese amor que debemos transmitir unido a la Esperanza a aquellos que los estan pasando mal. Ha pasado esa fiesta en la que ornamentación visual o músical es secundaria y en la que no importa quien dirija las cofradías.Hemos pasado casí en blanco una fiesta donde lo que prima es la religiosidad y donde nadie alardea de lo que hace. Hemos pasado una fiesta en la que no hay sepulcros blanqueados y donde todos miramos a ese Cristo y a ese Virgen que son la base de nuestra FE. Y esa fe nos lleva a agradecerle la lluvia a Cristo, aunque sigamos manteniendo la esencia verdadera de esta fiesta...¿o no?