
Este se suponía un blog cofrade, pero al final el cofrade soy yo y mi blog va por libre, así que me he acordado de una tarde, en la que desde la Colegiata vi como el sol se iba escondiendo, entre cerros lejanos; hace tanto de aquello...., tanto que parece que no es mi vida, era otra época, otros momentos, otras compañias, en aquel momento mi vida era una vida al uso, ahora estoy sólo y con una vida que difiere mucho del término estable, sin embargo estoy más feliz, eso si esta foto algún día la repetiré en digital, y recordaré aquel día en el que paseé por un pueblo que me fascinó, comí como una bestia y una señora me perseguía por la Colegiata para venderme lotería, años más tarde mis alegrías vinieron a mi vida con el sello Ursaonense en el alma, pero esa es otra historia que lo mismo cualquier día de estos os cuento.(y no va dedicada esta entrada a Antonio Santiago aunque le tengo mucho respeto)